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viernes, 12 de julio de 2013

"EL NARCOTRÁFICO PAGA CON LA MUERTE"...ESPIONAJE...ALTA INTELIGENCIA,,,LA MUERTE DEL LAUCHÓN...

La trama oculta de la muerte del agente de inteligencia




“El Lauchón” trabajó 40 años en la ex Side. Estaba acusado de darle “cobertura” a una banda que tenía una cocina de cocaína y de cometer estafas con inmuebles. La Bonaerense lo mató en su casa.
¿Qué hacía un agente de la Secretaría de Inteligencia (ex Side) protegiendo a una pequeña banda de narcos y estafadores del Oeste del conurbano bonaerense? ¿Sus jefes en la central de espías sabían que un juez federal lo investigaba y había ordenado su captura? ¿Por qué, a pesar de sus 40 años de experiencia en Inteligencia, “El Lauchón” (59) disparó contra el grupo comando que entró a arrestarlo a su casa de la localidad de La Reja?
Todo forma parte de la misma trama de intrigas, secretos, narcos, policías de élite y espías que, tal como adelantó Clarín en exclusiva, el martes a las 6.40 de la mañana terminó con “El Lauchón” muerto de cuatro balazos en su casa de Rocha Blaquier 1502, Moreno.
Lo que se sabe con certeza es que en septiembre de 2011 se inició una causa por drogas en el juzgado federal de Tres de Febrero, a cargo de Juan Manuel Culotta. Que el expediente fue iniciado por una información policial (vía llamada anónima), lo que generalmente denota la presencia de un “buchón”; y que este anónimo sindicaba a un hombre, su mamá –una jubilada de 79 años– y su hijo como responsables de una cocina de cocaína en la zona de Moreno.
En el marco de esa causa se hicieron intervenciones telefónicas y en ellas saltó el apodo de “El Lauchón” como quien daba “cobertura” a un negocio ilegal paralelo de estos narcos: falsificar títulos para quedarse con propiedades de personas muertas. Se hablaba de una rama de la banda que “cocinaba” y vendía drogas y de otra dedicada a “documentar terrenos, lotes y edificaciones cuyos propietarios resultan fallecidos”, según sostiene un documento policial al que tuvo acceso Clarín. Así se quedaban con las propiedades “de forma ilícita, con la complicidad de un gestor que se dedica a las gestiones registrales”. Por medio de este hombre, obtenían “escrituras con titularidad a nombre de personas indigentes” para lograr “el posterior traspaso de tales escrituras, en maniobras fraudulentas”.
Según este parte, “El Lauchón” daba cobertura y participaba en esta segunda vertiente de la banda mientras que su hijo, Luciano Viale (detenido el martes), figuraría como uno de los beneficiarios de esas maniobras inmobiliarias.
Las escuchas que comprometieron al “Lauchón” las hizo la propia Secretaría de Inteligencia (SI), pero no fueron tomadas del teléfono del espía sino de los otros integrantes de la banda.
Según pudo chequear Clarín con fuentes policiales, las conversaciones se obtuvieron de un Nextel y de un teléfono celular del supuesto jefe de la organización, detenido en uno de los 18 allanamientos concretados el martes pasado a la mañana. Según la imputación de la Justicia, este hombre tiene 53 años, era ayudado por su madre de 79 y se valía de los conocimientos de su hijo de 25, que es martillero.
Los procedimientos fueron hechos en simultáneo en Moreno, San Antonio de Padua, La Reja, Paso del Rey y Parque San Martín (donde incluso un vecino denunció que la Policía entró por error a su casa y le robó 45.000 pesos, ver página 5). En total se detuvo a 9 hombres y 3 mujeres, y 5 personas quedaron prófugas. Se secuestraron diez armas pero muy poca droga: apenas 3 kilos de marihuana; 10,4 gramos de cocaína y una buena cantidad de precursores químicos (sustancias usadas para “cocinar” la droga).
En la casa de “El Lauchón” se secuestró “documentación varia atinente al rubro inmobiliario”, según el parte. También se le incautó la pistola Glock calibre 40 con la que le disparó al Grupo Halcón e hirió a un policía en el pie izquierdo antes de recibir 4 balazos y caer muerto. En la casa había municiones de todo tipo y otras armas, como una pistola calibre 9 milímetros marca Browning “con baño dorado” (que, se sospecha, sería de oro).
“En las conversaciones tomadas en la causa se habla de un ‘Lauchón’ que brindaba cobertura a la organización. Pero su nombre y apellido completos (y su vínculo con la SI) recién fueron descubiertos por la Bonaerense y comunicados al juez al año de empezar la causa”, confió a Clarín una fuente del caso. Así confirmaron que la Justicia sabía que la orden de detención ejecutada el martes era contra un espía.
No se sabe si sus colegas lo sabían. “La OJOTA (como se llama al área de la SI encargada de las escuchas) recibe cientos de pedidos. Puede ser que no se hayan dado cuenta”, agregó un vocero.
Otras versiones sugieren que “El Lauchón” cayó en el marco de una violenta guerra interna entre espías. Y destacan que esto ocurrió en momentos en los que la presidente Cristina Kirchner acaba de ascender a jefe del Ejército al general César Milani (especialista en espionaje) en parte por su desconfianza hacia la cúpula de la SI.
Entre tanto, un hijo de “El Lauchón” asegura que su padre cayó en un operativo policial que no fue del todo claro. Como casi todo en esta historia llena de intrigas.
"EL NARCOTRÁFICO PAGA CON LA MUERTE"...ESPIONAJE...ALTA INTELIGENCIA,,,LA MUERTE DEL LAUCHÓN...Esto sucede en una Argentina que dejó de ser un país de  "paso" de la droga...Comentado y publicado por Miguel...

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