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jueves, 13 de diciembre de 2012

"CUANTO VALE LA VIDA DE UN POLICÍA"...Santa Fe: ARRIESGANDO LA VIDA PARA SALVAR LA DE UNA MUJER...


policiaPolicías lograron salvar a una mujer de 60 años que sufrió un brote psicótico. La maniobra fue muy difícil por la correntada y la resistencia de la suicida. Dos uniformados pusieron en serio riesgo su propia vida.
“Todavía tengo gusto a barro en la boca”, contó esta mañana el cabo primero Fausto Valenzuela, quien se desempeña en la Séptima Zona de Inspección. Este policía fue uno de los héroes que lograron rescatar a una mujer en horas de la mañana del lunes, en aguas del río Salado, en la ciudad de Santo Tomé.
Valenzuela tiene 34 años y es padre de una pequeña que todavía no cumplió los dos años. Esa mañana, este hombre fue mucho más allá de su deber, para salvar una vida.
“Eran poco más de las 7 del lunes. Mi turno ya había terminado y me quedé tomando unos mates en la sede de Santo Tomé del 911, en la Comisaría 12a (en la esquina de calles Alvear y Córdoba). Tomé mi bolso y comencé a caminar hacia la moto, para ir a casa. Entonces recibimos el primer mensaje de pedido de auxilio al 911, a las 7.23. Una mujer amenazaba con suicidarse en el río Salado, unos metros al sur del Puente Carretero”, relató el uniformado.
“No lo pensé -añadió- y me subí al móvil. El otro muchacho que estaba en la dependencia no sabía nadar. Demoramos un par de minutos en llegar y en el trayecto recibimos el segundo aviso. La mujer se estaba adentrando en el agua”.
Al llegar, Valenzuela vio a la mujer caminando en una zona de pronunciada barranca, con muchas piedras y luego profundo barro. La suicida ya había bajado y caminaba con el agua a la cintura, buscando lo más profundo. “Nos decía que la dejemos morir, que no nos metamos. Yo apuré el paso y me fui desvistiendo, pero cuando bajé la barranca y me saqué la camisa, ella también aceleró. En ese momento dejó de hacer pie. Fue el único momento en el que pidió ayuda, seguramente por reflejo. Entonces hice fuerza para zafar del barro (estaba enterrado hasta la ingle) y nadé lo más rápido que pude hasta ella”.
Valenzuela conocía la teoría en la práctica de rescates, así que tomó a la mujer del cuello, por la espalda, y comenzó a nadar hacia atrás. En ese momento, también llegó a nado otro policía, Walter Novello, quien apoyó la maniobra. “Fue muy duro -recordó-, porque tuvimos que luchar contra la corriente y contra la mujer, que se resistía, hacía fuerza y nuevamente nos decía que la dejemos morir. Fueron diez o veinte metros terribles. Hubo un momento límite en que pensé que no lo iba a lograr, porque estaba exhausto. Pensé que podía llegar a morir yo, pensé en mi hijita.
Se me pasaron muchas cosas por la cabeza, pero finalmente sacamos fuerzas y logramos llegar hasta donde hacíamos pie. Eran las 7.30”.
Ya los músculos casi no le respondían a los rescatistas, por lo que el suboficial José Luis González y el sargento Martín Sales Rubio aparecieron en auxilio. Ellos lograron subir a la mujer por la barranca. La suicida es una vecina de la ciudad, que luego fue asistida en el Samco local. Los médicos le diagnosticaron un brote psicótico.
"CUANTO VALE LA VIDA DE UN POLICÍA"...Santa Fe: ARRIESGANDO LA VIDA PARA SALVAR LA DE UNA MUJER...Comentado y publicado por Miguel...

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